Gestión de expectativas: el burro y la zanahoria

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// 13/11/2013
Fresh carrots

El estado de ánimo cuando uno trabaja en una start-up es algo muy volátil. Un día estás eufórico y al siguiente caes en un pozo, básicamente vivimos en una montaña rusa. Pues bien, a parte del carácter que tenga cada uno, esto tiene mucho que ver con la gestión de expectativas.

Pero ¿qué es una expectativa? Pues muy sencillo, es lo que te mantiene motivado a ti, al equipo y a tu entorno. Para que lo entendáis, acompaño una representación visual:

 Donkey Carrot

La mala noticia es que el burro eres tú y la zanahoria la motivación. La buena noticia es que, teniendo unas cuantas cosas en cuenta, podrás administrar satisfactoriamente esa motivación.

Como ya he adelantado, hay tres niveles en los que hay que saber gestionar las expectativas: personal, equipo y entorno. Respecto al personal, es crítico que sepas crearte unas expectativas alcanzables para un periodo de tiempo concreto. Para que lo entendáis, si al comenzar un videojuego te obsesionas con el monstruo de la última pantalla es fácil que tengas las sensación de no avanzar mucho y estés frustrado. Sin embargo, si pones el foco en la fase en la que estás es más fácil que veas progresos y te sientas recompensado por el esfuerzo diario. Pues eso, se consciente de lo que es importante en cada momento, céntrate en ello y mejora paso a paso.

Respecto al equipo es diferente. Cada persona tiene su propia idea sobre qué quiere sacar de estar involucrado en el proyecto. Algunos querrán un sueldo, otros aprender, otros participaciones… En estos temas no puedes presumir qué quiere cada uno, tiene que existir una comunicación fluida y transparente desde el comienzo. Entiende las expectativas de cada uno, hazles comprender qué puedes ofrecer y preocúpate de ir cumpliendo con ellos regularmente. Cuando no lo haces, estás expuesto a la fuga de talento y a la falta de implicación a medio/largo plazo.

Por último, está tu entorno: familia y amigos. En muchos casos no se presta suficiente atención a esto y puede tener muchas consecuencias negativas. Si acabas de lanzar por ejemplo, hazles entender que todavía estás probando cosas de tu producto, que hay que esperar tiempo para ir mejorando los resultados, etc… Básicamente un lavado de cerebro para que se saquen la idea de lo que han visto en la película de Facebook, que con una web abierta ya puedes esperar el éxito con los brazos cruzados. Tu entorno debe saber bien qué esperar de ti en qué periodo para que no pierdan confianza en lo que haces.

En conclusión, os recomiendo que tengáis muy claro cómo influyen las expectativas y la importancia que tiene mantener un buen equilibrio. Dedica tiempo a gestionar las expectativas y en mantener una buena comunicación, lo agradecerás. Trabajar en una start-up es una maratón y es necesario administrar bien las fuerzas.

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